Impresionante, no tiene nombre. Que una amiga, llamémosla Mabel, con salud, un buen empleo (sin peligro de perderlo), económicamente bien, atractiva y de vacaciones esté 'enferma' de ánimo, no tiene nombre o sí.
Muchas veces nos sentimos mal aunque todo 'aparentemente' a nuestro alrededor va bien. Y, además, si lo contamos a amigos y nos digan de qué te quejas tal y como están las cosas para otras personas: fulano ingresado en un hospital con una enfermedad grave, mengana recién separada y sin trabajo,...Sin embargo un verdadero amigo (si lo tienes) no te hace estas referencias a 'otros' porque tú no eres éstos. Es más, la realidad es que te sientes mal sin saber el por qué y encima a tu alrededor ni le dan importancia: "no es nada, peor están 'otros' ".
Y ¡dale! con los 'otros'.
Lo primero que debes hacer es no hacer tanto caso a estos supuestos amigos (esto no quiere decir que no tengan parte de razón) sin embargo debes reflexionar porque es una realidad que estás mal, te sientes mal e incluso 'enferma'.
El primer paso es querer conseguir salir de esta situación. Puedes y debes hacerlo porque así volverás a ser tú y sobretodo porque empezarás a sentirte mejor.
¡Aire fresco! Aire fresco que puede ser leer un libro ( a quién le gusta leer libros nunca está solo), escuchar tu disco preferido, viajar (no hace falta salir de donde vives) por tus propios rincones queridos, visitar un museo y lo mejor estar con un verdadero amigo.
Saldrás de ésta porque no eres la primera persona que se ha encontrado en esta situación ni serás la única. Mira a tu alrededor porque hasta el que te sonríe se ha encontrado así y, ahora, está lleno de 'vida'.
Recuerda que lo posible y lo imposible está en tus manos. No dejes que la palabra 'imposible' domine tus actos.
¡Vés! leer el aire fresco de mis palabras es el primer paso ¡Adelante!
lunes, 10 de agosto de 2009
viernes, 7 de agosto de 2009
Disfrazado de amigo
La hija de unos amigos, Sabel, ha pasado unos días de campamento con otros niños de su edad, entre ocho y doce años. Cuando la madre al recogerla, finalizado el mismo, le ha pedido que le presente a su compañera, con la que ha convivido y compartido habitación, la contestación ha sido: "quién, la disfrazada de amiga ¡No!"
Hablando con ella, me ha contado lo que aquel día le dio, a su madre, como explicación: " El primer día se mostró muy simpática y cercana. Sin embargo a la mañana siguiente cuando íbamos a hacer las camas se enfado y me dijo que mejor era no hacerlas porque 'total las íbamos a tener que volver a deshacer para dormir'. Yo no la hice caso y dejaba mi cama bien hecha y la ropa ordenada. Ella ¡no! todo por cualquier sitio. Además, siempre tenía algún comentario despectivo hacia mi orden, mi aspecto y mi ropa ¡que bien que me la pedía! También aprovechaba algún secreto que la contaba y lo decía luego a las demás para hacerme sentir mal. Luego, en la habitación, se disculpaba sin embargo al día siguiente volvía a hacerme alguna 'jugarreta'. Suerte, que al tercer día ya no la hice ni caso y pude centrarme en otras compañeras y algunas son, ahora, mis amigas ¡Ven que te las presento!"
Lo que le ha ocurrido a Sabel nos ocurre con nueve, con dieciocho, con veinticinco, con treinta y, bueno, espero que antes de llegar a 'padres' hagamos como ella y nos centremos en los que de verdad muestran 'detalles' de amistad y nos alejemos de los 'disfrazados de amigos'.
No es fácil descubrir a los 'disfrazados de amigos' y, encima, suele ser cuando nos han hecho ya el daño y nos hunden. Sin embargo hay que salir de esta situación desde el primer momento y olvidarlo rápidamente ¡Saldrás fortalecida!
Se les conoce por sus acciones, comportamiento y reacciones en momentos críticos. Quieren tener el control y el poder de la relación. Son egoístas, caprichosos, van muchas veces de víctimas y siempre tienen algún complejo que cuesta descubrir. Pero ¡olvídalos! No gastes energía en quitarles el disfraz. Y como Sabel, di ¡no!
Pero tú ¿cómo te comportas? ¿Ya te has quitado el disfraz?
Hablando con ella, me ha contado lo que aquel día le dio, a su madre, como explicación: " El primer día se mostró muy simpática y cercana. Sin embargo a la mañana siguiente cuando íbamos a hacer las camas se enfado y me dijo que mejor era no hacerlas porque 'total las íbamos a tener que volver a deshacer para dormir'. Yo no la hice caso y dejaba mi cama bien hecha y la ropa ordenada. Ella ¡no! todo por cualquier sitio. Además, siempre tenía algún comentario despectivo hacia mi orden, mi aspecto y mi ropa ¡que bien que me la pedía! También aprovechaba algún secreto que la contaba y lo decía luego a las demás para hacerme sentir mal. Luego, en la habitación, se disculpaba sin embargo al día siguiente volvía a hacerme alguna 'jugarreta'. Suerte, que al tercer día ya no la hice ni caso y pude centrarme en otras compañeras y algunas son, ahora, mis amigas ¡Ven que te las presento!"
Lo que le ha ocurrido a Sabel nos ocurre con nueve, con dieciocho, con veinticinco, con treinta y, bueno, espero que antes de llegar a 'padres' hagamos como ella y nos centremos en los que de verdad muestran 'detalles' de amistad y nos alejemos de los 'disfrazados de amigos'.
No es fácil descubrir a los 'disfrazados de amigos' y, encima, suele ser cuando nos han hecho ya el daño y nos hunden. Sin embargo hay que salir de esta situación desde el primer momento y olvidarlo rápidamente ¡Saldrás fortalecida!
Se les conoce por sus acciones, comportamiento y reacciones en momentos críticos. Quieren tener el control y el poder de la relación. Son egoístas, caprichosos, van muchas veces de víctimas y siempre tienen algún complejo que cuesta descubrir. Pero ¡olvídalos! No gastes energía en quitarles el disfraz. Y como Sabel, di ¡no!
Pero tú ¿cómo te comportas? ¿Ya te has quitado el disfraz?
lunes, 3 de agosto de 2009
Comunicar es saludable
Hablamos con los demás y, sobre todo, con nosotros mismos. Prueba de ello es que desde que nos levantamos hasta que nos acostamos mantenemos una conversación constante con nosotros mismos. Sin embargo, ¿cuántas veces te has sentido acompañado?
Sí, he dicho acompañado porque aunque no estás con otras personas no estás solo o mejor dicho no te sientes solo. Cuántas veces ha ocurrido lo contrario y durante un 'tiempo' te has sentido solo porque aunque has estado rodeado de gente (e incluso hablando con ellos) piensas que no te escuchan, comprenden o aprecian y que estás solo.
Un conocido periodista, fallecido recientemente, decía: "la enfermedad que me ha acompañado siempre ha sido la soledad". Este periodista era una persona con un nivel alto, económicamente, y muy relacionado. Constantemente ha estado rodeado de gente y es más ha tenido programas de éxito en la televisión y sin embargo...soledad.
Yo lo tengo claro, te tienes que comunicar contigo mismo muy bien: pensar, sentir y actuar. La autoestima es muy importante ¡Quererte, tú! Y hablarte a ti mismo con estima porque dejarte llevar por pensamientos negativos y malos sentimientos no te lleva a actuar mejor ni sentirte mejor ¡Ni es saludable!
Muchas veces es reflexionar sobre el pasado, que es importante, sin embargo no te quedes anclado ahí. Saca las conclusiones adecuadas y sigue adelante. Dentro de ti está la fuerza necesaria para mirar adelante. En esto consiste la vida: en seguir 'caminado'.
La próxima vez que te digas algo, quiérete y comunícate bien ya que es salud. Y, además, el primer paso para comunicarte bien con los demás porque comunicar es...¡saludable!
Sí, he dicho acompañado porque aunque no estás con otras personas no estás solo o mejor dicho no te sientes solo. Cuántas veces ha ocurrido lo contrario y durante un 'tiempo' te has sentido solo porque aunque has estado rodeado de gente (e incluso hablando con ellos) piensas que no te escuchan, comprenden o aprecian y que estás solo.
Un conocido periodista, fallecido recientemente, decía: "la enfermedad que me ha acompañado siempre ha sido la soledad". Este periodista era una persona con un nivel alto, económicamente, y muy relacionado. Constantemente ha estado rodeado de gente y es más ha tenido programas de éxito en la televisión y sin embargo...soledad.
Yo lo tengo claro, te tienes que comunicar contigo mismo muy bien: pensar, sentir y actuar. La autoestima es muy importante ¡Quererte, tú! Y hablarte a ti mismo con estima porque dejarte llevar por pensamientos negativos y malos sentimientos no te lleva a actuar mejor ni sentirte mejor ¡Ni es saludable!
Muchas veces es reflexionar sobre el pasado, que es importante, sin embargo no te quedes anclado ahí. Saca las conclusiones adecuadas y sigue adelante. Dentro de ti está la fuerza necesaria para mirar adelante. En esto consiste la vida: en seguir 'caminado'.
La próxima vez que te digas algo, quiérete y comunícate bien ya que es salud. Y, además, el primer paso para comunicarte bien con los demás porque comunicar es...¡saludable!
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