Pocas veces he oido que los compañeros de trabajo se puedan elegir y menos aún, los jefes. Y sin embargo, muchas veces aceptamos un proyecto desafiante pero no valoramos con quienes vamos a tratar para llevarlo adelante. Cuando ésto es determinante.
Hay situaciones que sólo se entienden pasado el tiempo, pues bien, valorálo ahora mismo.
El arte de liderar es una capacidad que no todos tienen aunque ostenten el poder. Creo que nadie está en contra del buen líder que organiza eficiente y humanamente los recursos disponibles. Pero el ' Aquí mando yo' sigue existiendo en muchos departamentos y empresas aunque ahora se disfraza con buenas maneras. Es la cultura del autoritarismo. Una cultura contagiosa que sólo lleva a luchas internas por las áreas de poder y que siempre acaba con perdidas de beneficios, de talento y con el cierre de muchas empresas.
Precisamente quiero resaltar la importancia que tiene trabajar con equipos y dirigentes que creen un ambiente de esfuerzo, compromiso y confianza porque es más rentable y saludable. Es decir, que creen una cultura de confianza.
No es fácil contar con todo un grupo de personas que te ayuden a conseguir los objetivos de tu área cuando esto supone interferir en los suyos aunque su trabajo este estrechamente vinculado con el tuyo. Algunos sabemos lo que es eso y lo contamos para que los escépticos y dubitativos, que los hay, vean que es posible, que hay otro camino. Un camino donde todos comparten una cultura de confianza. Donde hay un equipo exitoso en su gestión.
viernes, 2 de marzo de 2012
lunes, 20 de febrero de 2012
Seguir confortando
Hoy he estado en un funeral y el hecho de volver a sentir una muerte me hace escribir sobre ello.
La muerte es parte de la educación, de la formación del carácter y de la vida. Sin embargo, parece que todos tendemos a ocultarla. Quizás pensando que si no hablamos de ella, desaparece- como con tantas otras cosas.
Cuando fallece alguién muy querido nuestra vida se tambalea, un profundo dolor se hace presente y nada nos consuela. Es duro, muy duro. Todo tu mundo se ha ido y no ves más allá.
Además, quienes nos rodean, con sus buenas intenciones, nos dicen los tópicos de siempre: que si el tiempo lo cura todo, que si es voluntad de Dios, que si ahora está en paz,... Sin embargo, cada una de estas frases, por manidas y habituales, pueden hacer daño en lugar de ayudar. Y creo que lo mejor es dar el pésame pero no basta, hay que seguir confortando.
La pérdida es un golpe tan brutal que resulta imposible plasmar en palabras lo que sólo se puede adivinar a través de la experiencia. Además, cada persona lo vive según las circunstancias que la rodean y según su momento vital.
Pero llega un momento en que se lucha y se vence. No hay otro camino. Y te das cuenta de que uno puede ser menos feliz, pero mejor persona. Es cuando aprovechas cada oportunidad que tienes para hacer feliz a otra persona.
La muerte es parte de la educación, de la formación del carácter y de la vida. Sin embargo, parece que todos tendemos a ocultarla. Quizás pensando que si no hablamos de ella, desaparece- como con tantas otras cosas.
Cuando fallece alguién muy querido nuestra vida se tambalea, un profundo dolor se hace presente y nada nos consuela. Es duro, muy duro. Todo tu mundo se ha ido y no ves más allá.
Además, quienes nos rodean, con sus buenas intenciones, nos dicen los tópicos de siempre: que si el tiempo lo cura todo, que si es voluntad de Dios, que si ahora está en paz,... Sin embargo, cada una de estas frases, por manidas y habituales, pueden hacer daño en lugar de ayudar. Y creo que lo mejor es dar el pésame pero no basta, hay que seguir confortando.
La pérdida es un golpe tan brutal que resulta imposible plasmar en palabras lo que sólo se puede adivinar a través de la experiencia. Además, cada persona lo vive según las circunstancias que la rodean y según su momento vital.
Pero llega un momento en que se lucha y se vence. No hay otro camino. Y te das cuenta de que uno puede ser menos feliz, pero mejor persona. Es cuando aprovechas cada oportunidad que tienes para hacer feliz a otra persona.
martes, 7 de febrero de 2012
Brillar con mayor intensidad
Tú, yo y todos tenemos un poder que a cada uno nos otorga la vida: fuerza, energía, luz. Pero es un poder que algunos utilizan para crear dudas, desilusión y desconfianza. En definitiva, miedo. En lugar de usarlo para el fortalecimiento de la autoestima, autonomía y felicidad de los demás.
Vivimos tiempos en los que mucha gente está negativa y abatida por las circunstancias económicas y sociales. Apagada. Con miedo. Hay que dejar los miedos porque paralizan, conducen a malas decisiones y dañan. Prueba
de ello es que cada vez hay más personas con depresión: con dinero y sin dinero, con trabajo y sin trabajo, con pareja y sin pareja.
Y sin embargo, llevo años presenciando y evidenciando que cuando la vida golpea con más fuerza, hay personas que brillan con mayor intensidad. Necesitamos líderes así, con una actitud honrada, valiente y decidida. Este es el camino.
Recuerda, tú, yo y todos podemos brillar con mayor intensidad.
Vivimos tiempos en los que mucha gente está negativa y abatida por las circunstancias económicas y sociales. Apagada. Con miedo. Hay que dejar los miedos porque paralizan, conducen a malas decisiones y dañan. Prueba
de ello es que cada vez hay más personas con depresión: con dinero y sin dinero, con trabajo y sin trabajo, con pareja y sin pareja.
Y sin embargo, llevo años presenciando y evidenciando que cuando la vida golpea con más fuerza, hay personas que brillan con mayor intensidad. Necesitamos líderes así, con una actitud honrada, valiente y decidida. Este es el camino.
Recuerda, tú, yo y todos podemos brillar con mayor intensidad.
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