Vete de dónde los héroes son señalados como traidores

domingo, 24 de abril de 2016

A lo que importa

Aunque en días como hoy, un domingo de primavera, madrugar y escaparse de la cama para escribir es casi una misión imposible. La fuerza de voluntad es mayor que ese lado oscuro que es la pereza y la comodidad. Y, sobre todo, porque me voy a sentir mejor.


Vamos a lo que importa, las personas que de verdad importan. La vida es el contexto en el que debemos tomar decisiones y, sobre todo, donde se producen los cambios frente a los que debemos actuar. Sin embargo, cada vez más, la gente se abstiene de la acción porque piensan que otros harán la parte que les toca o porque están hastiados con el mundo. Y sabemos que hay otras personas que se esfuerzan todos los días pero, mucha gente, ni las valora ni se fija en ellas. Es más, muchos las ningunean y hasta humillan y desprecian.

Pero volvamos a lo que importa. Para mi es muy importante vivir en una sociedad donde se valora y se prestigia a las personas que luchan y se esfuerzan todos los días. Además, son las que más influyen e impactan en nuestro bienestar. Y yo estoy muy agradecido a estas personas.
 Las personas que me saludan, atienden, escuchan, me reciben,..., con una sonrisa y un buenos días. Son: el vecino que trabaja duro en un trabajo mal pagado para sacar adelante a su familia, el camarero de la cafetería donde tienen un café excelente, la compañera de trabajo que encuentra tiempo y me apoya y me ayuda con un proyecto difícil, la directora de la empresa distribuidora con la que colaboramos y, sobre todo, las personas que quiero y me quieren. Yo, hoy, lo hago con un agradecimiento tangible, ahora, usando estas palabras escritas.


Y tú, ¿cómo lo vas a hacer?





lunes, 28 de marzo de 2016

Es que ya no los llevo


 - Mala suerte que te hayas roto la clavicula.
- Sí. Hay momentos en la vida que todo se pone cuesta arriba. Primero el despido, luego me roban el coche y ahora me caigo en el monte. De cualquier forma, no tiene mayor importancia. Entiendo que a nadie le importe una mierda lo que yo sienta.


Hay quien respalda que es absurdo preocuparse por aquello que no puedes controlar. Pero depende, no sé si me entiendes. 

Lo que controlo me ocupa. Lo que no, si es malo, me preocupa. Sobre todo, en una sociedad como la nuestra donde no hay tiempo para tanta humanidad. Donde la caída del prójimo, sobre todo si es mejor, regocija tanto al público. Donde racionalizamos las desgracias, pero las de los demás, y nos acostumbramos a que "eso" sólo les pasa a los otros.

Lo que hacemos marca muchas veces la vida. Lo que no hacemos, también. Los tiempos duros incrementan lo feroz, lo miserable y la ausencia de piedad. Claro que a ti igual no te interesa. Lo que interesa es lo mío, ¿qué hay de lo mío?. Y los intereses egoístas siempre llevan al mismo sitio.

Ocúpate de lo que puedes controlar. Lucha a favor de lo que sí depende de ti. Y, sobre todo, no permitas que las malas personas condicionen tu capacidad de ayudar a quienes sí lo merecen. Bien, ¿ahora qué vas a hacer?


Seis meses después.

- Todos tenemos "fortalezas" que nos hacen diferentes y tienen valor. Bien para quien las valora, pero otros no las ven así. Es una realidad y está ahí.
- Creo que vas a tener dificil trabajar de lo tuyo.
- No es que se me caigan los anillos, es que ya no los llevo. Antes de ser un profesional con estilo propio ya he trabajado de casi todo. Sobre todo, tengo claro lo que quiero y no voy a estar esperando sentado en casa. 










lunes, 22 de febrero de 2016

El mal que hacen los mediocres

Había ido a ver a su tía a la unidad de cuidados paliativos. Y al final de la amena conversación sobre valores como la honestidad y la dignidad, le preguntó:
- ¿Dónde va la sociedad con tanta estupidez?
- La estupidez siempre existirá, mejor dicho, los estúpidos y, sobre todo, estúpidos con poder. Sin embargo, muchas veces, somos nosotros los que los elegimos. Cualquier miserable y mezquino con un poco de labia nos llama la atención que no merece y lo endosiamos.



Siento desánimo al ver a personas buenas, lúcidas y valientes como náufragos aunque son héroes por seguir luchando por mantener unos valores como la honestidad, la dignidad y la fuerza de voluntad. Náufragos de una sociedad que se va a pique porque estos valores no se aprecian y, muchas veces, se desprecian. Náufragos que, aunque no se rinden, se encuentran sin sentido, con un enorme vacio interior y cansados de nadar a contracorriente.

Siento desánimo al ver como cualquier sinvergüenza con labia, buena apariencia o poder como estrellas. Estrellas de una sociedad dormida, mediocre y alejada de un nivel educativo digno. Estrellas que intuimos que puede ser unos trileros, unos canallas y, sobre todo, dañinos pero los endiosamos.

Muchos simpatizan automáticamente con estas mal llamadas estrellas y les dan la atención que no merecen. Y si los eligen luego no vale quejarse cuando llegan situaciones insoportables. El mal que hacen los mediocres es que nos llevan al naufragio como humanos.



- ¿Puedo hacerte compañía un rato?
- Te lo agradezco
- ¿Cómo te encuentras?
- Viva. Aún puedo elegir.