Vete de dónde los héroes son señalados como traidores

lunes, 30 de noviembre de 2015

Compañía agradecida

¿Qué sería de una ciudad visitada, compartida, vivida sin, ..., compañía agradecida? Posiblemente una ciudad igual a la que cualquiera puede conocer ahora. Pero, ¿sería lo mismo igual?


Estoy seguro de que recuerdas y, sobre todo, de que ya forma parte de tu trayectoria vital alguna ciudad por la influencia de la buena compañía, la compañía agradecida. No sólo unas personalidades unidas por una elección libre y compartiendo buenos momentos, sino con múltiples atractivos para disfrutar del momento y de la vida. Porque en el fondo, hasta para el que elige la soledad como compañía, es bueno saber que tenemos amigos.


Última hora de la tarde, en la parte antigua de una ciudad bañada por el Duero, disfrutando de una escapada perfecta y, sobre todo, de una compañía agradecida. Y para ello es vital, imprescindible y necesario tener tiempo, buena compañía y capacidad para disfrutar. Disfrutar con la mirada que habla, con el corazón que sabe escuchar y la comprensión que no necesita ser pedida.


¿A qué crees que deberías dedicarle más atencion y tiempo en la vida?










sábado, 31 de octubre de 2015

Cosas que no queremos entender

- ¿Sabes a qué estaba obligado él?
- ¿A qué?
- A encargar, descargar y cargar el material cuando se lo pedían. ¿y sabes quién se lo pedía?
- ¿Quién?
- "Los espectadores". "Los espectadores" eran otros compañeros que estaban en sus mesas. Querían humillarle. Uno, cuando él estaba descargando una caja de carpetas, simuló un golpe fortuito con el brazo y le tiró al suelo la caja que llevaba. Luego dijo: 'Lo siento, cógela'.
- ¿Qué hizo él?
- No dijo nada pero vaciló un momento. Y al final cuando iba a recoger las carpetas desparramadas por el suelo, las recogí con él. Él me miró y sencillamente me dio las gracias. Pero note que era uno de esos detalles que pueden cambiar una vida.



Nos encontramos ahora en una sociedad inmadura, a medio hacer, que  justifica a políticos granujas, empresarios depredadores, fríos directivos . Lo más increíble es que no es ningún secreto. Todos conocemos algunos oportunistas, a los del batallón de mercenarios o los que llevan el gen del egoísmo.

Hay cosas que no queremos entender o no queremos ser conscientes de que las entendemos. Aceptamos ser objetos, productos, a cambio de una vida material. Cuando te das cuenta que tu calidad de vida, no está en tus manos, está en la de algunos políticos corruptos, empresarios sin escrúpulos, directivos inhumanos y sin sentido de culpa, a veces es demasiado tarde.



- Quizá un amigo te hubiese salvado.
- Sí. Él me hubiese salvado, pero supo irse a tiempo.
- No hace falta que me cuentes qué ocurrió. Eso es el pasado, y el pasado ya no importa.
- Si importa, porque por el pasado he logrado llegar hasta aquí.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Dítelo a ti mismo

- ¿Cómo puedes presionar a nuestro amigo? Es el mejor de nosotros, honesto,  generoso, perseverante e íntegro. Siempre responde cuando le pides apoyo. ¿Cómo te atreves a cuestionarlo?
- Y tú ¿qué clase de socio eres? Hay que mirar por nuestro interés, por nuestro negocio.
- Yo no sostengo con una mano un gin tonic y, entre sorbo y sorbo, me quejo de que no nos llega el dinero para mantener la empresa. Y teniendo cerrado un acuerdo con su competidor a mis espaldas. Creo que has olvidado lo que él ha hecho por nosotros y por ti.



Cuando criticamos el tiempo de atención en un buen comercio, el precio de un producto o un servicio de calidad, la solución que pueden darnos pero no inmediata, tenemos que mirarnos a nosotros mismos y, sobre todo, analizar si nosotros lo haríamos mejor o más fácil en el mismo contexto. Y no hablo de la chapuza y el hacer las cosas por cumplir (mediocridad) sino de quienes se esfuerzan por hacerlo de forma impecable y son responsables (excelencia) y, aún así, no valoramos su trabajo. Y si no lo apreciamos, lo depreciamos. Pero lo importante es que pienses, si puedes.

Si uno observa, estudia y analiza, puede encontrar muchos ejemplos de lo que escribo y, sobre todo, cómo nos mimetizamos con los demás y acabamos perdiendo nuestros valores: agradecimiento, admiración, respeto, reconocimiento,... Esperamos el trato que no damos. Queremos que los demás nos aporten a nuestra vida pero...¿qué aportamos a la vida de los demás?



- No es así, he valorado todo.
- Dímelo tu mismo...¿qué es todo?...mantener tu chalet, tu casa de veraneo, tus dos coches de lujo, tus buenas dos o tres fiestas por semana,...Dítelo a ti mismo...¿ésto es el comienzo o el final?