Salió a pasear a media tarde por la orilla de la ría de Bilbao; parque de doña Casilda, palacio Euskalduna, la Karola; y cuando estaba en Olabeaga, animado por la serenidad, vitalidad y colorido del lugar, se dió de bruces con un pensamiento desagradable: "No somos libres".
La vida contemporánea es una vida de mercado. Una vida de mercado para que seas un objeto más de consumo. Ya ocurre en las relaciones laborales, se habla mucho del valor de las personas pero la realidad es que en muchas empresas sólo valoran los números (la producción, la rentabilidad, el crecimiento) sin apreciar lo humano (la dedicación, el compromiso, la constancia, el doblar esfuerzos, no rendirse) ni, sobre todo, el activo más valioso y limitado que tenemos los humanos, la Vida (el Tiempo) y somos impermeables a esta realidad.
Desgraciadamente, se ha contagiado a las relaciones personales donde se han instalado el egoísmo, la mezquinidad, la mediocridad, los complejos y las comportamientos más ruines. Ya no importa ni la moral ni la ética. Estamos en unos niveles de inmoralidad que la gente ya no distingue y, lo peor, no cree en la gente genuina, auténtica. Sin embargo, la gente necesita creer y va a creer. Va a creer en cualquier estupidez y lo estamos viendo.
¿Es posible un mundo con una humanidad mejor?
Es un Hombre del Norte al que no le da miedo el cuestionamiento profundo de la Vida porque tiene el calor de la Vida, lo que se llama Alma. Y tiene un anhelo que no llega a satisfacer plenamente, ser libre. Libre en el sentido de tener Tiempo (Vida) para sí mismo.
Vida como en esa tarde de sábado paseando con sus pensamientos por Olabeaga. Quiere descansar, consigue encontrar un banco y se sienta y reflexiona sobre su Vida: " Lo tuve difícil, como tantos otros, y dentro de la dificultad tuve suerte".
Levanta la vista y hay un incesante desfile de gente caminando y corriendo. De repente, se le ilumina la cara ante un padre que pasea con su hija. Entonces ve sonreir al padre y a su mente viene un pensamiento esperanzador: " Si hay sonrisa es porque hay esperanza y, a pesar de esta vida de mercado, es posible un mundo con una humanidad mejor"
sábado, 28 de marzo de 2015
sábado, 28 de febrero de 2015
La contabilidad de la vida
Ahora estoy muy cansado y quiero irme a dormir. Me gustaría echar la carta mañana en el buzón por la mañana, así que voy a despedirme y te enviaré otra carta muy pronto.
Ojalá sirva estas líneas para que abordes la vida sin tonterías y, sobre todo, que tengas claro, muy claro, una perspectiva soleada para ser como quieres.
Hace falta poco para vivir bien sin tanta tontería. Tontería como la de tener coches de alta gama, tener relojes de lujo, de vestir para creerte que tienes treinta años...Tontería como la de tener bolsos y zapatos de lujo, de operarte para creerte una modelo,...¿qué es lo que quieres aparentar?.
Vivimos una media de 30.000 días y parecen que está ahí y que nada ni nadie puede tocarlos. Pero no es así. Nos pasamos unos 7.000 días estudiando para...no pasa nada pero pasa la vida, unos 14.000 días trabajando para...no pasa nada pero pasa la vida. Tranquilo, todos cometemos errores, todos hemos tenido 6.000 días y hemos pasado de ser adolescentes a desear más cosas. Pudiera parecer que olvidamos que...luchábamos de jóvenes para no convertirnos en lo que somos.
La vida es un proceso que termina, un camino de 30.000 días que son únicos. Si fuese dinero y tuviésemos 30.000€ para invertir nos gustaría sacarles el mayor rendimeinto. ¿Y a tu vida?
A tu vida sácale la mayor rentabilidad en forma de buenas ideas, detalles, pensamientos motivadores, acciones estimulantes, cariño, abrazos, caricias, besos. Aprovecha el día que tienes ahora mismo, único, mientras lees estas líneas. Sácale partido a tiempo.
Aún no me has llamado ni escrito, así que sé que probablemente estés enfadada conmigo. Lo siento. Pero todavía te quiero. Espero que no estés enfadada conmigo para siempre. Y me encantaría que fueses capaz de escribirme o llamarme para volver a sentir que me quieres.
Tu abuelo
Ojalá sirva estas líneas para que abordes la vida sin tonterías y, sobre todo, que tengas claro, muy claro, una perspectiva soleada para ser como quieres.
Hace falta poco para vivir bien sin tanta tontería. Tontería como la de tener coches de alta gama, tener relojes de lujo, de vestir para creerte que tienes treinta años...Tontería como la de tener bolsos y zapatos de lujo, de operarte para creerte una modelo,...¿qué es lo que quieres aparentar?.
Vivimos una media de 30.000 días y parecen que está ahí y que nada ni nadie puede tocarlos. Pero no es así. Nos pasamos unos 7.000 días estudiando para...no pasa nada pero pasa la vida, unos 14.000 días trabajando para...no pasa nada pero pasa la vida. Tranquilo, todos cometemos errores, todos hemos tenido 6.000 días y hemos pasado de ser adolescentes a desear más cosas. Pudiera parecer que olvidamos que...luchábamos de jóvenes para no convertirnos en lo que somos.
La vida es un proceso que termina, un camino de 30.000 días que son únicos. Si fuese dinero y tuviésemos 30.000€ para invertir nos gustaría sacarles el mayor rendimeinto. ¿Y a tu vida?
A tu vida sácale la mayor rentabilidad en forma de buenas ideas, detalles, pensamientos motivadores, acciones estimulantes, cariño, abrazos, caricias, besos. Aprovecha el día que tienes ahora mismo, único, mientras lees estas líneas. Sácale partido a tiempo.
Aún no me has llamado ni escrito, así que sé que probablemente estés enfadada conmigo. Lo siento. Pero todavía te quiero. Espero que no estés enfadada conmigo para siempre. Y me encantaría que fueses capaz de escribirme o llamarme para volver a sentir que me quieres.
Tu abuelo
sábado, 31 de enero de 2015
Momentos con alma
Se cruzaron por casualidad en una plaza de Madrid, la plaza Santa Ana. Se miraron de arriba a abajo y se fundieron en un abrazo. Un aprecio sincero entre dos personas que en un momento de sus vidas tomaron caminos distintos y se reencontraban de nuevo.
La apreciación de un buen momento lo vemos, a veces, a posteriori, cuando ya paso. Recordamos cosas que pensamos fueron irrepetibles, nostalgia. O nos aferramos a buenos momentos que están por llegar, esperanza. Sin embargo, creo que el mejor momento es ahora, hoy. Ni los buenos momentos del ayer son ya reales ni el mejor momento nos espera mañana sino hoy, ahora. Y tenemos que crearlos.
Claro que a lo largo del día hay malos momentos o durante la semana días malos y, en general, en la vida pasamos malas rachas. Pero tambien existen los buenos momentos y, sobre todo, los podemos crear.
Y, ¿qué es un buen momento?. Todo aquello que te haga disfrutar: quedar con un buen amigo, dar un paseo por el parque, realizar un viaje, beber un buen vino, leer un texto inspirador y, sobre todo, amar con alma.
Sí, existían infiernos en la vida y eran más numerosos de los que se podía suponer. Pero ellos estaban ahí, dándose un sentido abrazo, vivos después de la guerra y...disfrutando un momento con alma.
La apreciación de un buen momento lo vemos, a veces, a posteriori, cuando ya paso. Recordamos cosas que pensamos fueron irrepetibles, nostalgia. O nos aferramos a buenos momentos que están por llegar, esperanza. Sin embargo, creo que el mejor momento es ahora, hoy. Ni los buenos momentos del ayer son ya reales ni el mejor momento nos espera mañana sino hoy, ahora. Y tenemos que crearlos.
Claro que a lo largo del día hay malos momentos o durante la semana días malos y, en general, en la vida pasamos malas rachas. Pero tambien existen los buenos momentos y, sobre todo, los podemos crear.
Y, ¿qué es un buen momento?. Todo aquello que te haga disfrutar: quedar con un buen amigo, dar un paseo por el parque, realizar un viaje, beber un buen vino, leer un texto inspirador y, sobre todo, amar con alma.
Sí, existían infiernos en la vida y eran más numerosos de los que se podía suponer. Pero ellos estaban ahí, dándose un sentido abrazo, vivos después de la guerra y...disfrutando un momento con alma.
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