Vete de dónde los héroes son señalados como traidores

sábado, 31 de enero de 2015

Momentos con alma

Se cruzaron por casualidad en una plaza de Madrid, la plaza Santa Ana. Se miraron de arriba a abajo y se fundieron en un abrazo. Un aprecio sincero entre dos personas que en un momento de sus vidas tomaron caminos distintos y se reencontraban de nuevo.


La apreciación de un buen momento lo vemos, a veces, a posteriori, cuando ya paso. Recordamos cosas que pensamos fueron irrepetibles, nostalgia. O nos aferramos a buenos momentos que están por llegar, esperanza. Sin embargo, creo que el mejor momento es ahora, hoy. Ni los buenos momentos del ayer son ya reales ni el mejor momento nos espera mañana sino hoy, ahora. Y tenemos que crearlos.

Claro que a lo largo del día hay malos momentos o durante la semana días malos y, en general, en la vida pasamos malas rachas. Pero tambien existen los buenos momentos y, sobre todo, los podemos crear.

Y, ¿qué es un buen momento?. Todo aquello que te haga disfrutar: quedar con un buen amigo, dar un paseo por el parque, realizar un viaje, beber un buen vino, leer un texto inspirador y, sobre todo, amar con alma.


Sí, existían infiernos en la vida y eran más numerosos de los que se podía suponer. Pero ellos estaban ahí, dándose un sentido abrazo, vivos después de la guerra y...disfrutando un momento con alma.



domingo, 28 de diciembre de 2014

Un brillo amable en sus ojos

Ya de noche, vuelven paseando a la lonja que tienen como hogar y se fijan en las ventanas iluminadas de las viviendas y se imaginan cómo será la Navidad en esos hogares.



Desgraciadamente, cada vez hay más personas viviendo en la calle. Personas sin un hogar, sin una familia que les proteja. Nos hemos acostumbrado a que formen parte del paisaje urbano de la ciudad. Sin embargo, estas personas han podido tener un pasado común con nosotros y tiene un presente diferente. 
Un pasado común como una familia, un trabajo,... Las cosas están y de un día para otro no están, son tarascadas que da la vida, sí pero las ignoramos. Sin caer en la cuenta de que todo es posible, que las personas que están a nuestro lado, incluso nosotros mismos, podríamos vernos un día en su lugar.

Es duro que nos ocurran cosas malas. Sin embargo, hay que engancharse a la vida y aceptar que la vida está llena de retos. Retos que nos pone la vida y los que nos vamos poniendo. Retos desde encontrar un trabajo, afrontar una lesión, salir con esa persona que nos gusta tanto, aprender,... Es al final lo que nos mueve y nos puede hacer felices. 



Mañana lluviosa y fría. Junto al escaparate de una tienda de la Gran Vía hay una pareja pidiendo ayuda. Tienen frío, su rostro refleja un vergonzante sentimiento de culpa que pocos peatones advierten porque los evitan.
De repente, una niña morena se acerca, sonríe y les deja una moneda. Se lo agradecen y sus rostros se recomponen. Observándolos se puede ver un brillo amable en sus ojos. 





domingo, 30 de noviembre de 2014

Si me llamas para apreciar la vida, la respuesta es sí

 Una cafetería de un hotel en el centro de Amsterdam. Nueve de la mañana. Un hombre bien vestido entra, y se detiene un instante junto a la entrada. Hay pocos clientes en la cafetería y encuentra rápido un buen sitio al lado de la ventana, donde hay dos parejas desayunando. A través de los cristales ve "Nieuwe Kerk".

Las personas, y las cosas, están y de un día para otro ya no están. Por esa razón, crear, impulsar y compartir buenos momentos, junto a personas próximas que aprecias de manera independiente a sus virtudes y defectos, es importante en la vida. ¡Que triste, gris y estéril es la persona que no distingue lo que es apreciar la vida de lo que no lo es!

Unos días de vacaciones son ideales para generar buenos momentos pero también en el día a día. Acabo de pasar unos días de vacaciones excepcionales. Excepcionales porque he estado en un lugar sorprendente y, sobre todo, por las personas con las que he estado, auténticas. Son momentos especiales para guardarlos en la memoria.

Estas líneas no las escribo para contarte el viaje sino para estimular tu pensamiento y que te plantees descubrir, disfrutar y apreciar los momentos excepcionales y, sobre todo las personas excepcionales de tu vida. Porque los momentos excepcionales los hace la gente excepcional. Y quien sabe reconocerlo y apreciarlo, sabe vivir.

Diez de la mañana. Dos hermosas mujeres, dos hombres interesantes y una tranquila conversación entre ellos antes de iniciar el viaje de vuelta a casa.
Escucho la última frase de uno de ellos (mi carácter curioso me hace observar, prestarle atención y escuchar): " Si nos llamáis  para volver apreciar juntos la vida, la respuesta es sí"