miércoles, 7 de noviembre de 2012
Fogonazos
Cuatro años se van a cumplir desde que abrí esta ventana al mundo. Aunque realmente cumple días como hoy, y cada día, que escribo ojeando el mundo y al ser humano. Desde personas cercanas, de aquí, hasta de Alemania, Rusia, Estados Unidos, México, Malasia y muchas otras personas desde distintos lugares del mundo.
Quienes leen mis artículos saben donde están y, sobre todo, desean acercarse a sí mismos. Lo que me permite seguir adelante y seguir contando contigo.
Mi agradecimiento a ti que sigues estas reflexiones, fogonazos, ocurrencias, escritos sin reglas fijas. En este mundo que hay tanta gente que se ha vuelto de hormigón y cerrada. Gente que le ha dado una patada a los sentimientos pero tiene un coche y una nevera. Es una satisfacción que me leas cuando la gente se aleja tanto de sí misma y que a veces, se pierde.
Te dejo una selección de 'fogonazos' para que los encuentres y leas, como el primero que escribí, “Compañeros de trabajo”; el más leído, “Determinante, algo mágico”; uno de este año, “Pacta contigo mismo" y alguno dedicado a los buenos momentos con grandes amigos, “Por el placer de tenerlos”.
¡Porque tú te lo...mereces!
sábado, 13 de octubre de 2012
Susto o muerte
”Ahora que sólo tengo un ojo quizá percibo más cosas que antes. Antes mi vida era una contrarreloj total, una lucha contra el crono. Ahora es cuando veo que hay que parar y medir las cosas de otra forma. Ya no son las décimas del crono, sino los pequeños momentos”. Son las palabras públicas de una mujer valiente tras un brutal accidente que a punto estuvo de costarle la vida.
Seguro que has escuchado, leído y puede que dicho similares palabras. Palabras muy parecidas a las de cualquiera después de un accidente, después de perder a una persona querida, después de una enfermedad, es decir, después de un susto.
Afortunadamente, esta vez, la vida ha gritado susto, -como dice ella: “esta carrera la he ganado porque estoy viva”- pero desgraciadamente en otros casos es muerte.
No tienes que esperar a que la vida te grite susto o muerte para tomar conciencia de que cada persona, cada cosa, cada momento del día a día es importante. Ahora es tu momento, el momento de que atiendas de verdad lo que realmente importa: dar las gracias, creer en el otro, confiar, dejar de creerte el ombligo del mundo, abandonar el pesimismo y la queja, escuchar al corazón, perdonar, ayudar, ser leal y sincero, mostrar afecto, tratar de superarte y amar.
No esperes a que la vida te grite: “susto o muerte”
domingo, 30 de septiembre de 2012
Más de una alegría
La inmensa mayoría de las cosas que realizamos todos los días las hacemos automáticamente y de igual forma ocurre con nuestros pensamientos. Reflexionar requiere esfuerzo y...tiempo. Pero vivimos una época en que priorizamos lo inmediato, el corto plazo y vamos acelerados. La crisis no ayuda a aumentar la capacidad de pensar a largo plazo sino que cuesta más pensar. Normalmente, estamos bajo presión o tenemos poco tiempo para ser más creativos y racionales.
Por ejemplo, cuando lees estas líneas de alguna manera estás potenciando tu capacidad de razonamiento y ésto me alegra.
Me alegra que me leas y soy de los que cree que hace falta alegría en la vida. La alegría cura.
Estudios científicos dicen que hacen falta generar 5 emociones positivas por cada emoción negativa para una buena relación. Y que generamos más de 22.000 emociones diarias de media. Creo firmemente que alegrar a otra persona cuesta poco, basta una palabra amable, un trato respetuoso, un abrazo sincero, escuchar con atención. Pequeños gestos que alegran.
Hoy en día, observo un sentimiento de tristeza colectivo e individual. De ahí a un estado de ánimo, que es más prolongado, hay un paso. Un paso que puede conducir a la soledad, la depresión y a enfermar.
El efecto de alegrar a otros es maravilloso, sobre todo, en circunstancias difíciles y negativas.
Empieza por dar más de una alegría cada día.
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