Vete de dónde los héroes son señalados como traidores

sábado, 30 de junio de 2012

Lo que tenemos en común

Tecnológicamente hemos avanzado en los últimos años más que en décadas. Se supone que, también, a nivel educativo porque cada vez hay más titulados universitarios o personas más preparadas profesionalmente. Es decir, deberíamos ser una sociedad más culta, solidaria, pacífica y generosa. Y, sin embargo, estamos en guerra contra el mundo y contra nosotros mismos._______________________ No, no hemos avanzado de igual manera en las relaciones con los demás. Creo que cada vez estamos más aislados y alejados de la vida. De la vida con los demás, de la felicidad. Cada vez tenemos menos amigos, vemos más televisión o utilizamos las redes sociales como sustituto de las relaciones en persona. Y así, no cuesta mucho crearse enemigos y enfermar. Pero quiero creer que lo más importante es lo que tenemos en común. Y que todos podemos abrir la mente para comunicarnos, relacionarnos y, en definitiva, vivir mejor.

miércoles, 16 de mayo de 2012

El vestido de novia

Pregúntale a una novia cómo se encuentra ante los preparativos del día de su boda. Nervios, dudas, presión, indecisión,..., es normal y lógico porque va a encontrarse ante muchas decisiones importantes que tomar. Desde la iglesia, el restaurante, los invitados, el menú y, además, su vestido de novia. Pregúntale si elegir el vestido de novia no es una de las decisiones más importantes para ella.


En el mundo profesional ocurre lo mismo, es decir, es muy importante tener la capacidad de tomar buenas decisiones, saber elegir bien. Sobre todo, los retos, la estrategia empresarial, el modelo de negocio, las decisiones relativas a situaciones difíciles, las personas. Pero en la vida personal también es necesario saber decidir y no nos damos cuenta que, muchas veces, lo hacemos de forma natural y muy bien. Y voy a contar una anécdota que puede serte muy útil para la toma de decisiones en la vida personal y profesional.


Una amiga iba a celebrar su boda y, a parte de muchos otros muchos preparativos, tenía que elegir el vestido de novia. No es nada fácil elegir el vestido de novia. Es complejo pero veremos que no es complicado. Porque, a veces, la mejor decisión es la primera.

Mi amiga, lo primero que hizo es ir bien acompañada para elegir el vestido de novia y visitó varias tiendas. Aunque había visto muchos vestidos no acababa de decidirse por un vestido concreto, hasta que,....
...en la última tienda mientras estaba mirando vestidos de novia, la dependienta muy amablemente le preguntó si ya había estado en otras tiendas. Le contesto la verdad, que sí. Con una sonrisa, le dijo la dependienta: "creo que ya has visto el vestido que te gusta". Y sorprendida mi amiga le conto que en la primera tienda había descubierto un vestido que le había gustado desde el primer momento pero que como no había visto otros fué a otras tiendas para comparar y que no encontraba ningún otro que la gustase. "No mires más tiendas ¡cómpratelo!" le aconsejo la dependienta y explicándole que, por muchos que mirase, el primero que vió no se le iba a ir de la cabeza. Creo que ya sabéis el final...


Lo que yo llamo 'la decisión del vestido de novia' se da muchas veces, sobre todo, cuando tenemos muchas alternativas y no sabemos de antemano lo que queremos. A veces, hasta sabiendolo. Pero hace falta ser valiente, decidido, que es lo contrario de mediocre, de no decidir.

Seguro que alguna vez te encuentras con una situación parecida entonces recuerda 'la decisión del vestido de novia'. Sea para escoger los estudios, dedicarte a una profesión, crear un negocio, seleccionar un candidato para tu empresa o elegir pareja.

martes, 10 de abril de 2012

ReaMimarte

Pasea cualquier tarde por donde vives o date una vuelta por un centro de ocio, supermercado o estación (de autobuses, tren o metro). Evidentemente, lo primero que se ve es que la situación económica no es buena pero hay algo determinante y que, a primera vista, no somos conscientes de ello. Algo que es necesario cambiar si queremos salir adelante, el estado de ánimo generalizado de negatividad que tenemos.

Pesimismo, ansiedad, mal humor, animosidad, desesperación, envidia, rabia, odio, agresividad y miedo.

Hay que sacudiese estos impulsos y sentimientos porque no conducen a nada bueno. No son soluciones ni alternativas eficaces para salir adelante. Pero no es fácil, requiere confianza en uno mismo y en las personas y, sobre todo, acciones reanimadoras.

Acciones como las de ese padre, que más que héroe es valiente y aunque sufre la inestabilidad económica, se levanta por la mañana y lo primero que hace es dar afecto a quienes le rodean, prestar atención a las necesidades más importantes (comprar leche para la cena de los niños, acompañar a su mujer al médico, dar un paseo con un amigo necesitado) y luchar porque esta mala situación no le conduzca a perder las ilusiones personales.

Éste es un comportamiento espléndido y estoy seguro, que en tu día a día, tu también puedes realizar acciones reanimadoras, 'ReaMimarte'.

Identifícalas, sonríe y actúa.