Vete de dónde los héroes son señalados como traidores

martes, 28 de julio de 2015

Primero lo primero

Hace falta mucho valor para decir "no" cuando el camino al éxito te sale al encuentro poniendote delante saltarte algunos valores que ya se saltan los demás. Y él, entonces,...



Hablaban de él, desde hace mucho tiempo, como el futuro líder que iba a situar a la organización en el 'top' del mercado pero que no quería tener un grupo profesional cualquiera, quería crear un equipo ambicioso que le ayudase a conseguirlo. La propuesta de nombrarle como el máximo responsable del país ya era un hecho. Sin embargo, conllevaba ejecutar la primera orden del Consejo: había que ahorrar en costes fijos, hacer recortes, es decir, despedir al 25% de la plantilla.

Para alguien que cree que la clave del éxito está en ocuparse de las personas de un equipo, y por tanto que prescindir de personas no es una prioridad absoluta para mejorar los resultados, la decisión no era la más acertada aunque sí la más simple. Sobre todo, en una situación de crisis en la que el mercado no les iba a penalizar porque lo aceptaría y nadie les iba a cuestionar.

Definitivamente, nadie le reprocharía una decisión como ésta. Y, además, la decisión venía dada y él no era el primer responsable. Cualquiera debería aceptar si quería el puesto. ¿O no?

Es curioso nunca sabes cuáles son las decisiones que te cambiarán la vida. Luego, con cieta retrospectiva justificas lo que has hecho porque te salio la oportunidad y tiraste por ahí y, sobre todo, porque te "obligaron". ¿Qué otra manera de actuar se te ocurre?



 ...se acordo de su abuela, sobre todo, de una frase que a menudo le decía:. "El valor de las personas, que te quieren y te quieren como eres, es más importante que el valor del dinero". Tenía claro que su decisión era acertada porque siempre se guiaba por su prioridad absoluta en la vida...









lunes, 29 de junio de 2015

Donde la palabra dada tiene valor

Un cartel indicaba la llegada a Artxanda en Bilbao. Diego busca el número de teléfono y presiona el botón de llamada. Un tono, otro tono, un tono más, y por fin alguien contesta.
- ¿Sí?
- Gorka, soy yo Diego Leal. Ya estoy llegando a Artxanda, ¿dónde nos vemos?
Gorka, importante empresario vasco, aunque sólo fueran diez minutos, le iba a atender porque había recorrido casi 300 km en coche solo para verle.


La gente está confusa con la persona que cumple con la palabra dada porque no tiene confianza en casi nadie. Cuando das tu palabra y te desvives por cumplirla, si a quien se la das no tiene confianza, no puede salir bien. Y, sobre todo, no puedes intervenir. 

Toma una acción cualquiera, cualquier hecho: llevar de vacaciones a tu pareja al lugar que le has prometido, quedar con el amigo al que le has dicho que le llamarías, satisfacer el deseo de tu hija de pasar más tiempo juntos, cumplir el acuerdo de negocio con tu proveedor de bebidas,... 
Toma cualquier ejemplo que quieras en el ámbito personal y, sobre todo, en el profesional y verás que cumplir con la palabra dada, hoy en día, escasea. 

Hoy en día, es una realidad que la palabra dada vale poco. Y la causa principal es el deterioro de las relaciones, profesionales y personales. Hemos llegado a un punto en que pocas personas confian y casi ninguna quiere comprometerse. Se "juega" a sacar el máximo partido de las necesidades, de la escasez, de las carencias, sin importar desgastar la relación. Así no puedes ganar, nunca.
Cuando desgastas emocionalmente al otro, destruyes la relación. Y si es así, tú, ¿cómo te comportas con quien sí cumple?


- Diego, ¿es esta tu primera venta importante?
- Sí. Llevo siete meses en la empresa y confié desde el principio en lograr grandes operaciones y, sobre todo, en establecer grandes relaciones.
- Tú has tenido mucha suerte porque el desfile de comerciales de diferentes sectores, cada año, es increíble. Sin embargo, no me había encontrado ningún comercial 'novato' de tu edad, 55 años. Y, además, tampoco a nadie que recorriese 300 km. Por supuesto, de todos con los que trabajamos, no eres el mejor, pero sí eres diferente. No cambies, eres un ejemplo para muchos jóvenes y prejubilados que conozco.

jueves, 28 de mayo de 2015

Liderazgo bastardo

- No te lo tomes como algo personal, pero esto del proyecto de liderazgo emocional y ejecutivo me parece otra de las iniciativas vuestras que caen en saco roto.
- Agradezco tu sinceridad, Eva, pero te pido que me dejes explicar en qué consiste el proyecto y estoy seguro de que confiarás en él.
- Sigo pensando que será otra perdida de tiempo y, además, hoy estoy un poco liada.


Desde que se inició la crisis, a mediados de 2017, hemos descendido hacia las profundidades de la ignorancia, la malicia, la corrupción, la codicia y la manipulación. Más allá de la evolución de la economía, hay que ver la involución en las personas porque la riqueza de una sociedad se mide también por lo que hay en el cerebro de la gente.

En estos tiempos de grave zozobra dónde están los guías para un rearme intelectual, educativo y humano. Quién quiere acercar el pensamiento a la reflexión sobre las inquietudes vitales individuales sin perder de vista la generación de cambios, la toma de decisiones éticas y la colaboración colectiva.

Y mi pregunta, con una sonrisa esquinada es: ¿quién se atreve a brillar?
Porque siempre habrá alguien que, por desgracia, minará tus ganas día tras día, tu saber hacer y hasta puede que logre convertir tu talento en mediocridad.
La conclusión es decepcionante, existen muchos trepas, embaucadores, egocéntricos, engreídos, perversos con poder, es decir, existe un liderazgo bastardo asentado en la manipulación emocional.


- Créeme que si no tuviera la seguridad absoluta de que un liderazgo emocional y ejecutivo nos hace mejores, no perdería el tiempo en presentaciones inútiles.
- Yo lo tengo clarísimo: me interesan los proyectos suyos que me gustan. Y éste, me gusta.
- Gracias, Mercedes.