Vete de dónde los héroes son señalados como traidores

sábado, 28 de febrero de 2015

La contabilidad de la vida

 Ahora estoy muy cansado y quiero irme a dormir. Me gustaría echar la carta mañana en el buzón por la mañana, así que voy a despedirme y te enviaré otra carta muy pronto.


Ojalá sirva estas líneas para que abordes la vida sin tonterías y, sobre todo, que tengas claro, muy claro, una perspectiva soleada para ser como quieres.
Hace falta poco para vivir bien sin tanta tontería. Tontería como la de tener coches de alta gama, tener relojes de lujo, de vestir para creerte que tienes treinta años...Tontería como la de tener bolsos y zapatos de lujo, de operarte para creerte una modelo,...¿qué es lo que quieres aparentar?.

Vivimos una media de 30.000 días y parecen que está ahí y que nada ni nadie puede tocarlos. Pero no es así. Nos pasamos unos 7.000 días estudiando para...no pasa nada pero pasa la vida, unos 14.000 días trabajando para...no pasa nada pero pasa la vida. Tranquilo, todos cometemos errores, todos hemos tenido 6.000 días y hemos pasado de ser adolescentes a desear más cosas. Pudiera parecer que olvidamos que...luchábamos de jóvenes para no convertirnos en lo que somos.

La vida es un proceso que termina, un camino de 30.000 días que son únicos. Si fuese dinero y tuviésemos 30.000€ para invertir nos gustaría sacarles el mayor rendimeinto. ¿Y a tu vida?
A tu vida sácale la mayor rentabilidad en forma de buenas ideas, detalles, pensamientos motivadores, acciones estimulantes, cariño, abrazos, caricias, besos. Aprovecha el día que tienes ahora mismo, único, mientras lees estas líneas. Sácale partido a tiempo.


 Aún no me has llamado ni escrito, así que sé que probablemente estés enfadada conmigo. Lo siento. Pero todavía te quiero. Espero que no estés enfadada conmigo para siempre. Y me encantaría que fueses capaz de escribirme o llamarme para volver a sentir que me quieres.

                                                                                       Tu abuelo






sábado, 31 de enero de 2015

Momentos con alma

Se cruzaron por casualidad en una plaza de Madrid, la plaza Santa Ana. Se miraron de arriba a abajo y se fundieron en un abrazo. Un aprecio sincero entre dos personas que en un momento de sus vidas tomaron caminos distintos y se reencontraban de nuevo.


La apreciación de un buen momento lo vemos, a veces, a posteriori, cuando ya paso. Recordamos cosas que pensamos fueron irrepetibles, nostalgia. O nos aferramos a buenos momentos que están por llegar, esperanza. Sin embargo, creo que el mejor momento es ahora, hoy. Ni los buenos momentos del ayer son ya reales ni el mejor momento nos espera mañana sino hoy, ahora. Y tenemos que crearlos.

Claro que a lo largo del día hay malos momentos o durante la semana días malos y, en general, en la vida pasamos malas rachas. Pero tambien existen los buenos momentos y, sobre todo, los podemos crear.

Y, ¿qué es un buen momento?. Todo aquello que te haga disfrutar: quedar con un buen amigo, dar un paseo por el parque, realizar un viaje, beber un buen vino, leer un texto inspirador y, sobre todo, amar con alma.


Sí, existían infiernos en la vida y eran más numerosos de los que se podía suponer. Pero ellos estaban ahí, dándose un sentido abrazo, vivos después de la guerra y...disfrutando un momento con alma.



domingo, 28 de diciembre de 2014

Un brillo amable en sus ojos

Ya de noche, vuelven paseando a la lonja que tienen como hogar y se fijan en las ventanas iluminadas de las viviendas y se imaginan cómo será la Navidad en esos hogares.



Desgraciadamente, cada vez hay más personas viviendo en la calle. Personas sin un hogar, sin una familia que les proteja. Nos hemos acostumbrado a que formen parte del paisaje urbano de la ciudad. Sin embargo, estas personas han podido tener un pasado común con nosotros y tiene un presente diferente. 
Un pasado común como una familia, un trabajo,... Las cosas están y de un día para otro no están, son tarascadas que da la vida, sí pero las ignoramos. Sin caer en la cuenta de que todo es posible, que las personas que están a nuestro lado, incluso nosotros mismos, podríamos vernos un día en su lugar.

Es duro que nos ocurran cosas malas. Sin embargo, hay que engancharse a la vida y aceptar que la vida está llena de retos. Retos que nos pone la vida y los que nos vamos poniendo. Retos desde encontrar un trabajo, afrontar una lesión, salir con esa persona que nos gusta tanto, aprender,... Es al final lo que nos mueve y nos puede hacer felices. 



Mañana lluviosa y fría. Junto al escaparate de una tienda de la Gran Vía hay una pareja pidiendo ayuda. Tienen frío, su rostro refleja un vergonzante sentimiento de culpa que pocos peatones advierten porque los evitan.
De repente, una niña morena se acerca, sonríe y les deja una moneda. Se lo agradecen y sus rostros se recomponen. Observándolos se puede ver un brillo amable en sus ojos.