sábado, 13 de octubre de 2012
Susto o muerte
”Ahora que sólo tengo un ojo quizá percibo más cosas que antes. Antes mi vida era una contrarreloj total, una lucha contra el crono. Ahora es cuando veo que hay que parar y medir las cosas de otra forma. Ya no son las décimas del crono, sino los pequeños momentos”. Son las palabras públicas de una mujer valiente tras un brutal accidente que a punto estuvo de costarle la vida.
Seguro que has escuchado, leído y puede que dicho similares palabras. Palabras muy parecidas a las de cualquiera después de un accidente, después de perder a una persona querida, después de una enfermedad, es decir, después de un susto.
Afortunadamente, esta vez, la vida ha gritado susto, -como dice ella: “esta carrera la he ganado porque estoy viva”- pero desgraciadamente en otros casos es muerte.
No tienes que esperar a que la vida te grite susto o muerte para tomar conciencia de que cada persona, cada cosa, cada momento del día a día es importante. Ahora es tu momento, el momento de que atiendas de verdad lo que realmente importa: dar las gracias, creer en el otro, confiar, dejar de creerte el ombligo del mundo, abandonar el pesimismo y la queja, escuchar al corazón, perdonar, ayudar, ser leal y sincero, mostrar afecto, tratar de superarte y amar.
No esperes a que la vida te grite: “susto o muerte”
domingo, 30 de septiembre de 2012
Más de una alegría
La inmensa mayoría de las cosas que realizamos todos los días las hacemos automáticamente y de igual forma ocurre con nuestros pensamientos. Reflexionar requiere esfuerzo y...tiempo. Pero vivimos una época en que priorizamos lo inmediato, el corto plazo y vamos acelerados. La crisis no ayuda a aumentar la capacidad de pensar a largo plazo sino que cuesta más pensar. Normalmente, estamos bajo presión o tenemos poco tiempo para ser más creativos y racionales.
Por ejemplo, cuando lees estas líneas de alguna manera estás potenciando tu capacidad de razonamiento y ésto me alegra.
Me alegra que me leas y soy de los que cree que hace falta alegría en la vida. La alegría cura.
Estudios científicos dicen que hacen falta generar 5 emociones positivas por cada emoción negativa para una buena relación. Y que generamos más de 22.000 emociones diarias de media. Creo firmemente que alegrar a otra persona cuesta poco, basta una palabra amable, un trato respetuoso, un abrazo sincero, escuchar con atención. Pequeños gestos que alegran.
Hoy en día, observo un sentimiento de tristeza colectivo e individual. De ahí a un estado de ánimo, que es más prolongado, hay un paso. Un paso que puede conducir a la soledad, la depresión y a enfermar.
El efecto de alegrar a otros es maravilloso, sobre todo, en circunstancias difíciles y negativas.
Empieza por dar más de una alegría cada día.
sábado, 18 de agosto de 2012
A la vuelta de la esquina
Entiendo que algunas personas no puedan disfrutar, o no todo lo que ellas saben disfrutar, de las vacaciones de verano porque son tiempos difíciles y complicados. Pero, creo que cada persona puede encontrar su momento y la forma de disfrutar del verano. Todos tenemos el poder de decidir para ser positivos o negativos. Para estar ilusionados o hastiados. Para aprovechar o desperdiciar las vacaciones de verano.
Las vacaciones son temporales y únicas y requiren un esfuerzo para sentirnos bien y disfrutarlas. La gente espera unas buenas vacaciones pero hay que hacer algo más que esperar, actuar. Y lo primero es hacer frente a las vacaciones con optimismo, como en la vida. También es importante, ir de menos a más. Para ello, puedes crear una lista de objetivos de verano, como por ejemplo: tener sueño de calidad, retomar viejas amistades, hacer nuevos amigos, dar un paseo, llevar a tu pareja a cenar por ahí,...
Además, creo que el verano es un buen momento para disfrutar de la familia, amigos y del lugar en que te encuentres.
Por cierto, las vacaciones pueden estar a la vuelta de la esquina. A la vuelta de la esquina de nuestra calle.
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